lunes, 28 de mayo de 2012

¿ Cómo ves la lista de la Selección?

Apreciados, estamos haciendo un análisis de los jugadores de cada selección, espero que dentro de poco os pueda dar mi valoración, aquí os dejo un magnífico artículo de mi amigo José Carrascosa, espero que os guste:

VOLVER A SER CAMPEONES

La Selección Española de Fútbol, la “Roja”, tiene por delante un desafío tan atractivo como difícil. En la próxima Eurocopa podría encadenar tres títulos seguidos en las dos competiciones más importantes de selecciones nacionales, Eurocopa y Mundial.
Sin duda la Roja es una de las selecciones favoritas en la Eurocopa 2012, junto con Holanda y Alemania. Su juego es su seña de identidad más notable, conocido y estudiado por sus rivales, con el que ya no es fácil sorprender a los rivales. Revalidar el título de campeona no va a resultar una empresa fácil. ¿Cómo se prepara a un equipo para que vuelva a ganar otra vez? ¿Le beneficia o le perjudica la condición de favorita? ¿Mantendrá el equipo la misma motivación que le ayudara a ser campeón en la Eurocopa de Austria / Suiza y que en el Mundial de Sudáfrica?
¿Cómo se prepara a un equipo para que vuelva a ganar? ¿Qué habría que cuidar en la preparación psicológica? ¿Habría que cambiar algo o deberían repetirse las mismas rutinas que ya resultaron exitosas? A continuación sugiero algunas sugerencias que podrían ayudar a optimizar la preparación de un equipo en las mismas circunstancias que la Roja.
Volver a recargar las “pilas”. Tras una apretada e intensa temporada, con multitud de partidos, con participación en varias competiciones, con continuos desplazamientos o viajes…, los futbolistas  acaban realmente cansados tanto a nivel físico como a nivel psicológico. El cansancio mental se suele manifestar en una disminución de la motivación, menor energía psíquica, menor creatividad en el juego… Los futbolistas necesitan recuperarse, descansar o desconectar relativamente del fútbol. Para ello es aconsejable introducir en los primeros días de la concentración previa alguna actividad outdoor, que tenga un carácter lúdico y ayude a hacer grupo. Además, debe planificarse que en el hotel de concentración existan alternativas de ocio (piscina, juegos recreativos, juegos de ordenador  o consolas).
Team building / Hacer equipo. La Roja es más que una selección nacional, es un auténtico equipo. Sus jugadores tienen una complicidad especial que es imprescindible sobre el terreno de juego para superar a los máximos rivales. Tras una temporada en la que ha habido una rivalidad directa entre R. Madrid y Barça, que la han vivido un elevado número integrantes de la Selección, y considerando que hay algún integrante  nuevo, que no habrá participado en los dos títulos anteriores, es aconsejable reforzar el espíritu de equipo. Para ello se hace necesario refrescar los “valores” de la Roja (*), recordar unas mínimas pero básicas que favorezcan un buen clima de convivencia y de trabajo, y tratar de alinear los intereses individuales con el objetivo común.
Los futbolistas son inteligentes y saben que el éxito de la Selección es su éxito personal, que la obtención del título les hace “mejores” futbolistas. Saben que siendo generosos con la Roja ésta lo es mucho más con ellos, atendiendo al retorno tan agradecido que tiene el trabajo individual desde el éxito colectivo.
La predisposición de los jugadores es la mejor ante un evento como la participación en la fase final de la Eurocopa. No suelen darse conflictos. Pero no es suficiente un clima cordial en el seno de la Selección, es necesario potenciar una complicidad, compromiso o vínculo común de forma que se sientan más que compañeros, cómplices.
Gestionar la condición de favorito. La Roja obtuvo los títulos anteriores desde la ilusión. Fue el éxito de la ilusión, más que de un grupo de profesionales de todo un país. No solo fue la ilusión por lograr el título, era la ilusión por imponer un estilo de juego, por disfrutar en la competición más exigente, por situarse entre los mejores, por ser protagonistas y obtener el reconocimiento del fútbol mundial, por dar una gran alegría a un país maltrecho. No hay porqué abandonar este camino. No se puede cometer la torpeza de llenarse de obligación y responsabilidad, de tener que ganar y no defraudar al país.
El rendimiento llega desde un estado emocional positivo, ilusión, claridad de la tarea, confianza, atrevimiento, alegría, disfrute. En cambio, se aleja desde emociones negativas, exceso de responsabilidad, obligación, necesidad, dudas… El camino está claro y es cuestión de volver a recorrerlo.
Centrados en el trabajo. La atención no debe ponerse en ganar, no perder, en clasificarse para la fase siguiente, en llegar por lo menos a la final. La atención debe estar focalizada en la tarea y en el instante presente. Lo verdaderamente importante será el trabajo de cada día, vivirlo con intensidad, con los cinco sentidos, disfrutándolo, sin pensar en mañana, ni en pasado mañana. Y un día lleva a otro día. No se puede jugar un partido en la cabeza horas ni días antes. El trabajo bien hecho te va llevando hasta cada partido. Y un partido no es más que la oportunidad para desarrollar el trabajo preparado e imponerlo al rival, desde la inteligencia, el esfuerzo y la eficacia. Es cuestión de ir día a día, entrenamiento a entrenamiento, partido a partido.
Vivir el presente o estar centrado en la tarea supone un esfuerzo económico en el que se da muy poco desgaste y alarga el carburante emocional muchísimo.
Disfrutar. Los futbolistas de la Roja disfrutan desarrollando el juego que les ha situado entre las mejores selecciones de todos los tiempos. No está reñido esfuerzo y disfrute, todo lo contrario, hay que vincularlos pues el rendimiento óptimo se da como consecuencia de  este binomio. Cuando el disfrute disminuye lo hace también el rendimiento. En el último clásico se pudo observar claramente, el R. Madrid se sintió más a gusto sobre el terreno de juego y fue el Barça quien menos disfrutó. Tuvo fiel reflejo en el marcador.
El disfrute sobre el terreno de juego viene asociado al esfuerzo, a ir imponiendo el propio trabajo al rival, a comprobar cómo éste se va desequilibrando y acaba cometiendo errores, a ver que lo que has entrenado tiene fiel reflejo en el partido… La Roja ha de buscar este tipo de disfrute que le ayude a liberar todo el talento individual y colectivo.
El fútbol desarrollado por la Selección en los últimos años ha acabado con la falacia de la “furia española”. Jugadores pequeños de tamaño pero grandes de talento, han puesto de manifiesto cómo el disfrute figura en el preámbulo del rendimiento óptimo. El ajuste de tensión favorece el mejor rendimiento, relajados a nivel muscular pero activados a nivel emocional, tranquilos pero llenos de energía. La furia supone una activación excesiva y poca inteligencia en el trabajo sobre el terreno de juego. Nos habían hecho creer lo contrario hasta que estos jugadores han aclarado el equívoco.
Convivir con la posibilidad de la derrota. Perder es una posibilidad inherente a la competición. No hay ningún equipo que no tenga esa posibilidad antes del inicio del partido. La derrota ante Suiza en el pasado Mundial no estaba prevista, parecía imposible de darse y dejó al equipo demasiado tocado. No se debe confundir posible y probable. La Roja puede sufrir alguna derrota, pero por encima de todo debe estar la seguridad de que es capaz de ganar a cualquier rival. No contemplar la posibilidad de perder vuelve más vulnerables a los deportistas; entender que la derrota forma parte del juego resta temor hacia ella. En todo caso en manos de la Selección está optimizar la preparación y el trabajo para reducir al máximo la probabilidad de que se vea superada por otro rival, de perder, e incrementar al máximo la probabilidad de ganar.    
Liderazgo. Vicente Del Bosque es el líder natural de la selección española, es quien guía a todo un grupo de profesionales. Su carisma reside en su buen hacer y en sus valores, siempre manifestándose de forma discreta y cediendo todo el protagonismo a sus futbolistas. Pero si Vicente estuviera solo en el ejercicio del liderazgo poco recorrido tendría el equipo. Del Bosque es la cabeza visible de un equipo de trabajo y desde su estilo trata de sumar seguidores entre los futbolistas con la ayuda de los capitanes. Desde el diálogo y el convencimiento se ha ido ganando el respeto de todos los integrantes de la Roja. Además, su discreción evita  meter al equipo en conflictos y polémicas que le acabarían afectando en su rendimiento. Vicente Del Bosque ha logrado tener autoridad o reconocimiento dentro del equipo; así gestiona su poder. Ese liderazgo discreto, tranquilo, nada polémico es un factor que ayuda a entender el éxito de la Roja.
Desde estas sugerencias es fácil comprender que la Selección Española de Fútbol sea un equipo sólido y estable, poco zarandeado por las circunstancias y los resultados. Las victorias y las derrotas se vienen llevando con mucha naturalidad, sin euforias ni dramatismo. Estoy convencido de que la Roja aun tiene un largo recorrido. Volver a ganar no va a ser fácil, habrá que tener cuidado en no cometer la torpeza ni de engolarse con un exceso de confianza ni de angustiarse llenándose de obligación y responsabilidad. Ganar estará más cerca si se sigue gestionando el éxito desde la fidelidad a los propios valores que le han hecho una selección importante.
(*) RADIOGRAFÍA: DECÁLOGO DE LOS VALORES DE LA ROJA
EQUIPO. España se desenvuelve dentro y fuera del terreno de juego como un auténtico equipo. Desarrollan “un solo” trabajo entre once futbolistas. El equipo es el protagonista. Los egos individuales están al servicio del interés común y del trabajo colectivo. La complicidad es total entre los integrantes de la selección.
TALENTO SOLIDARIO. La roja es la selección que mayor talento atesora, lo que muy pocos se atreven a cuestionar. El mérito está en la inteligencia emocional de sus futbolistas, que les lleva a entender que el talento cobra su auténtico sentido y valor al servicio del equipo. 
MÁXIMO ESFUERZO. Cada integrante viene dando todo lo que tiene al servicio del equipo. Nadie escatima esfuerzo en su generosidad para con el equipo. Este grupo ha erradicado las excusas de su propia cultura
AUTOCONFIANZA COLECTIVA. La selección española alcanzó la mayoría de edad en la Eurocopa 2008 mostrándose como un equipo en su madurez. Se saben los mejores y son ambiciosos. Se sienten capaces de ganar a cualquier rival.
CLIMA AFABLE. El grupo que conforma la selección española vive inmerso en un clima afable y positivo, alejado de cualquier tipo de crispación y polémica.
FIDELIDAD A UN SISTEMA DE JUEGO. La bandera de este grupo es su forma de entender y desarrollar el juego. La coherencia y fidelidad con su propuesta de juego les ha llevado a imponerla y defenderla ante cualquier rival. Ello les hace un equipo único y diferente, y marca la patente de esta selección.
SABER COMPETIR. Este equipo se mueve guiado por el valor de la “superación”. Superar los propios límites… no existe coartada para intentar hacerlo hoy mejor que ayer, para trabajar más y mejor que el rival, para superar las dificultades…
AMBICIÓN Y ATREVIMIENTO. Resulta sorprendente observar la ambición y el atrevimiento de este grupo. Juegan de memoria, sin pensar, buscando que sea el rival el que piense. Siempre persiguen ganar.
LIDERAZGO COLECTIVO. Guiados por un líder silencioso y discreto, como es Vicente Del Bosque, son muchos los integrantes de este equipo que se van sumando a la intención de generar una inercia colectiva que aglutine y guíe al equipo.
DISFRUTE. Juegan y disfrutan como ninguna otra selección. Disfrutan y hacen disfrutar. Este equipo es el que mejor gestiona el disfrute en los momentos de máxima exigencia y dificultad.

José Carrascosa (Psicólogo del Deporte / Director de www.sabercompetir.com)
REVISTA OFFSIDE FOOTBALL MAGAZINE (mayo 2012

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