domingo, 28 de julio de 2013

Es el comienzo de Guardiola, esperemos que arregle lo desarreglado

Apreciados, os dejo un artículo muy interesante sobre Guardiola, un abrazo:
Fin del sueño. El Bayern volvió a poner los pies en la tierra tras perder ante el Borussia la Supercopa alemana en el Signal Iduna Park. Los de Jürgen Kloop acabaron con el efecto Guardiola por la vía rápida. Proclamaron su derecho a pelear por todos los títulos de la temporada, alineando prácticamente a los mismos que en la final de la Champions del año pasado. No obstante, Pep no consideró que fueran justos vencedores: "Ganaron y tengo que aceptarlo, pero no me queda la sensación de que hayan sido mucho mejores que nosotros". Eso sí, no todo fue perfecto. "Tenemos una semana para preparar el comienzo de la Bundesliga y corregir nuestros pequeños errores". Algunos de ellos, responsables directos de la derrota ante el Dortmund.

Portería

Starke entró como recambio de Neuer, ausente por lesión, y el Bayern lo echó de menos. Nada más empezar el encuentro el guardameta falló y se la dejó en bandeja a Reus, que remató de cabeza a placer. Pero no fue su único fallo. Durante la primera parte, el Borussia pudo sacarle mayor provecho al mal día del alemán, que jugó con fuego con regates innecesarios y paradas en dos tiempos. El escaso rendimiento de Starke activa las alarmas en Múnich. Neuer es un portero lo suficientemente contrastado como para dudar de él, pero, ¿puede el Bayern sobrevivir sin él?

Defensa

El problema del Bayern en la zaga no es de hoy, y tampoco lo es de Guardiola. En el Barça ya demostró que es la parte que menos le importa. Su filosofía es defender con la posesión de la pelota. Y ante el Borussia no le fue del todo bien. Ninguno de los dos centrales estuvo correcto, cometieron fallos de marcaje en dos de los cuatro goles del Bayern. Tanto Boateng como Van Buyten se vieron sobrepasados por las circunstancias, como refleja el gol en propia puerta del holandés, y en muchas ocasiones, también desbordados por las incorporaciones de Alaba y Lahm en ataque por la necesidad de tener que remontar.

Ribéry dependencia

El astro francés es fundamental en el Bayern. En el partido contra el Barcelona del pasado miércoles fue el mejor. La mayoría de las ocasiones llegaron por su banda, poniendo en problemas a Montoya una y otra vez. Su ausencia ante el Borussia cambió los planes de Pep, que decidió salir con Shaquiri y Mandzukic arriba. Pero ninguno de los dos estuvo a la altura. El primero hizo una buena primera parte, probó a Weidenfeller hasta en dos ocasiones con sendos disparos. El croata, en cambio, estuvo lento y casi ni apareció. Junto a ellos estuvo Robben, autor de los dos goles del Bayern y la otra pieza sobre la que gira la maquinaria del gigante bávaro. Él no falló, como de costumbre.

Orden

El Bayern dio la sensación de ser un equipo nuevo. Después de los éxitos de la temporada pasada, se presuponía una continuidad en el ideario de juego que impuso Jupp Heynckes. Sin embargo, la llegada de Pep lo ha cambiado todo. Durante la pretemporada el Bayern ha probado diferentes sistemas, con Lahm como interior y Müller como falso 9. Ante el Borussia, en cambio, el capitán de los bávaros volvió a jugar en la defensa. Modificó el sistema Guardiola y el equipo estuvo descolocado durante varias fases del encuentro. En contraposición a un Borussia que juega de memoria tras conservar a la mayoría de la plantilla que disputó la final de la Champions el año pasado. Incluso la posesión fue por momentos favorable a los de Kloop.

Falta de gol y presión

Una de las señas que caracterizó al Barça de Guardiola fue la presión, como bien recordó el 'Tata' Martino tras ser presentado. Y de momento, es la asignatura pendiente del Bayern de cara al comienzo de la temporada. Mandzukic, lento en la mayoría de las carreras, se vio sobrepasado por el Borussia, que una y otra vez ahogó a los de Pep en la punta de ataque. Bien es cierto que la mayoría de los balones los robó la escuadra aurinegra en el centro del campo. No obstante, faltó mordiente en la punta de ataque, donde Robben fue el único que creó peligro. El Bayern, en total, disparó nueve veces entre los tres palos, mientras los locales lo hicieron tan solo en siete ocasiones. Le faltó acierto al Bayern, que tiene tiempo de solucionar todos estos problemas antes de la Supercopa de Europa que le enfrentará al Chelsea de Mourinho el próximo 30 de agosto.

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